tendría en todo aquel que lo viera. El pasaje 
comenzaba así: «Tout cil qui ten veissel verrunt, / 
En ma compeignie serunt; / De cuer arunt 
emplissement / Et joie pardurablement» 
.«Todos los que vean el recipiente, / en mi 
compañía estarán; / sus corazones se sentirán 
llenos / y gozarán de felicidad duradera».. 
Además, Jesús añade que todo aquel que aprenda 
y recuerde esas palabras .«Cil qui ces paroles 
pourrunt / Apenre et qui les retenrunt». será 
más poderoso entre la gente y más agradable a 
Dios, y no será juzgado equivocadamente en la 
corte, ni vencido en la batalla. Robert de Boron 
interrumpe la respuesta de Jesús en este punto 
para hacer un inciso. Por primera vez aparece la 
palabra «Graal»: «Ge n'ose conter ne retreire, / 
Ne je ne le pourroie feire, / Neis, se je feire le 
voloie, / Se je le grant livre n'avoie / Où les 
estoires sunt escrites, / Par les granz clers feites 
et dites: / Là sunt li grant secré escrit / Qu'en 
numme le Graal et dit» .«No me atrevería a 
decir ni a reproducir esto, / no lo podría hacer, / ni 
aun queriendo hacerlo, / si no tuviera el gran libro 
/ en el que las historias están escritas / por los más 
grandes sabios hechas y dichas: / allí el gran 
secreto está escrito / y se le llama el Grial».. Lo 
primero que hace Jesús, tras retomar la palabra, 
es darle el recipiente a José, que lo acepta de buen 
grado. Robert de Boron vuelve a llamar al 
recipiente «veissel», y lo hace en el verso

siguiente a donde aparece la primera mención de 
la palabra «Graal». La confusión está servida. 
¿Qué es el «Graal»? Si se refiriera al recipiente o 
«veissel» parece lógico pensar que Robert de 
Boron no continuaría llamándolo «veissel» sino 
«Graal». ¿O hace acaso el «Graal» referencia al 
libro, a las palabras secretas en él escritas? De ser 
así, ¿qué libro es ese, que más bien parece el 
equivalente de una enciclopedia? En la versión en 
prosa, en este mismo pasaje, se afirmaba que era 
Jesús quien enseñaba a José de Arimatea unas 
palabras secretas, palabras que Robert de Boron 
«no se atrevería a decir, ni podría hacerlo aun 
incluso deseándolo, si no tuviera un gran libro en 
el que esas palabras están escritas». Esas palabras 
son «el gran misterio del Grial», del que el 
narrador dice que no se le pregunte más en ese 
punto de la historia, porque se vería obligado a 
mentir. 

 La indefinición en cuanto a si el noble 
recipiente es o no el Grial se resuelve bastante 
más adelante, pasada la mitad de la obra, cuando 
a la pregunta de cómo llamar al recipiente, Petrus 
responde diciendo que «aquellos que deseen darle 
un nombre bien le pueden llamar el Grial», y a 
continuación, para justificar tal nombre, establece 
un juego de palabras entre el término «Graal» y 
«agrée» .que significa «agradar»., por ser 
justamente lo que consigue el recipiente en 
aquellos que lo ven .«Petrus respont: RN'ou
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