lleva hasta un sepulcro que José se había hecho 
construir. Tras colocar a Jesús en el sepulcro, 
José cierra el lugar con una piedra y vuelve a su 
casa. Temerosos de una posible resurrección, los 
judíos disponen una guardia entorno al sepulcro. 

El relato continúa con Jesús descendiendo a los 
Infiernos: de allí rescata Jesús a Adán y a Eva, y a 
sus descendientes santos y virtuosos. 
Inmediatamente después, Jesús asciende de los 
Infiernos. Es entonces cuando se narran los 
conocidos sucesos de la Resurrección. Los judíos 
acusan a José y a Nicodemo e intentan 
capturarlos en secreto. Nicodemo logra escapar. 
José de Arimatea es arrestado en su casa y 
conducido a una torre donde es torturado y 
encerrado. Pilato lamenta la desaparición de José, 
al que considera su mejor amigo. Pero Dios no 
abandona a José 2477: se le aparece en la prisión, y 
trae consigo el noble recipiente. Una luz cegadora 
impide a José reconocer a Jesús, al que pregunta 
por su identidad. Jesús responde con una breve 
narración sobre su vida, remontándose a los 
tiempos de Adán y Eva. 

2477 youtube 

En este mismo pasaje, pero en la versión en 
prosa, se introducía una frase sorprendente, 
puesta en boca de Jesús, una frase que de 
inmediato me transportó a El jardín de las 
delicias, del Bosco, y, en concreto, a la figura

hueca, en el panel derecho. La frase decía: 
«Puesto que la manzana nació de un árbol, el Hijo 
de Dios tuvo que morir en un árbol para salvar la 
Creación de su Padre». Con el tríptico del Bosco 
en mente, esta frase de Jesús se convertía en toda 
una revelación, pues invitaba más que nunca a 
identificar la figura hueca con el Hijo de Dios 
muerto y descendido a los Infiernos. 

Li romanz de l'estoire dou graal prosigue con 
el diálogo entre Jesús y José. Jesús le muestra a 
José el noble recipiente con su sangre. José se 
asombra. ¡Cómo es eso posible si él mismo ha 
escondido el recipiente en un lugar secreto de su 
casa! «Y Dios dice: Tú me lo guardarás, / tú y 
aquellos a los que se lo confíes. / José, tú bien lo 
podrás guardar / y sólo se lo confiarás / a otras 
tres personas tras de ti» .«Diex dist: Tu le me 
garderas / Et cius cui le comanderas. / Joseph, 
bien ce saras garder / Que tu ne le doiz 
commander / Qu'à trois persones qui l'arunt».. 
Robert de Boron, como el Bosco, utiliza 
indistintamente los términos «Dios» y «Jesús». 
Es entonces cuando se establece la primera 
relación entre el recipiente y el cáliz de la 
eucaristía. El texto que Robert de Boron pone en 
boca de Jesús dice así: «Ce que tu de la crouiz 
m'ostas / Et ou sepulchre me couchas, / C'est 
l'auteus seur quoi me metrunt / Cil qui me 
sacrefierunt. / Li dras où fui envolepez, / Sera 
corporaus apelez. / Cist veissiaus où men sanc
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.youtube.com/watch?v=hVJ2PgHpa0g 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2