primera mención a José de Arimatea ocurre en 
casa de Caifás: allí está José de Arimatea, en 
silencio, y para nada a gusto, cuando Judas pide a 
los presentes treinta denarios por desvelar el 
paradero de Jesús. 

La primera mención de lo que en páginas 
posteriores será identificado con el cáliz de la 
eucaristía ocurre justo a continuación de esta 
escena, tras el arresto de Jesús en casa de Simón: 
«Leenz eut un veissel mout gent, / Où Criz feisoit 
son sacrement; / Uns Juis le veissel trouva / 
Chiés Symon, se l' prist et garda, / Car Jhesus fu 
d'ilec menez / Et devant Pilate livrez» .había en 
aquel sitio un recipiente muy noble / con el que 
Cristo celebró su sacramento; / un judío encontró 
el recipiente / en la casa de Simón, y lo cogió y lo 
guardó / pues Jesús había sido de allí llevado / y 
entregado a Pilato.. 

Jesús es llevado ante Pilato, quien, muy a su 
pesar, acaba condenando a Jesús. Pilato recibe el 
noble recipiente .el ya dicho. de manos del 
judío y lo guarda en un lugar seguro hasta que 
Jesús sea crucificado. Nada se dice de la Pasión, 
ni de la crucifixión de Jesús: el relato salta 
directamente a los momentos posteriores a la 
muerte de Jesús, a la escena en que José de 
Arimatea se presenta ante Pilato para solicitarle el 
cuerpo muerto de Jesús, petición a la que Pilato 
accede. Al llegar al monte Calvario, los soldados 
impiden a José bajar el cuerpo de la cruz, ya que

quieren esperar a que pasen los tres días tras los 
cuales Jesús dijo que resucitaría, para entonces 
volverle a matar, si es que resucita. José regresa 
desesperado ante Pilato y le cuenta lo sucedido. 
Pilato, enfadado, ordena a Nicodemo que 
acompañe a José y le ayude a bajar de la cruz el 
cuerpo de Jesús. Además, Pilato le entrega a José 
el noble recipiente que antes había recibido del 
judío: Pilato no quiere para sí nada que haya sido 
de Jesús y pudiera comprometerle en un futuro. 
Al llegar al Calvario, Nicodemo dialoga con los 
soldados, que siguen en sus trece, erre que erre, 
sin apearse del burro 2476. José y Nicodemo no se 
amedrentan y consiguen bajar de la cruz el cuerpo 
de Jesús: «José lo toma por los brazos», dice el 
texto, en una indicación muy útil para la 
interpretación de El Descendimiento, de Roger 
van der Weyden. José y Nicodemo depositan en 
el suelo y con gentileza el cuerpo sin vida de 
Jesús. José lava el cuerpo de Jesús; ve brotar la 
sangre de sus heridas. Es entonces cuando se 
acuerda del recipiente, aquel que Jesús utilizó en 
la Última Cena. José coloca el recipiente junto al 
cuerpo, para que reciba la sangre derramada y 
también la que cubre las heridas y el cuerpo de 
Jesús, sangre esta última que José recoge en el 
recipiente mientras lava y limpia el cuerpo. 
Luego, José envuelve a Jesús en un sudario y lo 

2476 rae:[erre trece burro]
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=erre http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=trece http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=burro