derecho, por aquello de ser la protagonista 
indiscutible del panel, la más grande, la más 
visible, la más luminosa. La herida vendada 
indicaría uno de los motivos por el que 
condenaron a Jesús: «Y todo esto por haber 
curado en sábado…», daría con ello a entender la 
imagen. Si, en el panel izquierdo, Jesús aparecía 
de forma explícita en el paraíso, en el panel 
derecho aparecería tras su muerte y posterior 
descenso a los Infiernos, simbolizando la Muerte 
.lo mejor de lo mejor, en el infierno 2473., 
ocupando literalmente su lugar. Una luz tras una 
puerta, al fondo a la derecha, también podría 
sugerir esa llegada. 

2473 Apocalipsis 9, 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

El Evangelio de Nicodemo prosigue con un 
anuncio de Juan el Bautista en el Infierno: 
«Dentro de poco, el mismo Hijo de Dios vendrá a 
visitarnos». Adán se congratula al escuchar esta 
noticia y le pide a su hijo Seth que cuente a su 
vez a sus hijos .patriarcas y profetas. aquella 
profecía sobre el aceite del árbol de la 
Misericordia, profecía que el arcángel Miguel le 
hizo a Seth. Seth cuenta cómo, estando a las 
puertas del paraíso, rezó a Dios pidiéndole ese 
aceite para ungir a su padre Adán y con ello 
conseguir que «cesaran los sufrimientos de su 
cuerpo»; y cómo al instante se le apareció el 
arcángel Miguel, que si bien no le dio el aceite, le

profetizó que en los días postreros, «dentro de 
cinco mil años», el Hijo de Dios vendría a la 
tierra y, entonces, Él «resucitaría el cuerpo de 
Adán y lo llevaría al paraíso, y lo pondría junto al 
árbol de la Misericordia». Y allí, en el paraíso de 
El jardín de las delicias, estaba el Hijo de Dios, a 
cuyos pies se plantaba Adán junto al árbol de la 
vida, árbol que en este caso simbolizaría el de la 
Misericordia, árbol seco y muerto en el infierno. 
La presencia de Adán en los Infiernos, en el 
Evangelio de Nicodemo, también permitiría 
identificar la figura hueca con Adán, con un Adán 
que suplicaba con su triste rostro y su seco y 
dolorido cuerpo arbóreo la savia hecha aceite del 
árbol de la Misericordia. 

El Evangelio de Nicodemo continúa con una 
fuerte discusión entre Satanás y la Furia. El 
príncipe de la Muerte se queja de que Jesús le ha 
causado muchos males en la Tierra. Dice que 
Jesús enderezó, sólo con su palabra, a aquellos a 
los que él, Satanás, había «desarticulado sus 
miembros». Y también dice que Jesús le obligó a 
salir del cuerpo de un joven en el que moraba y 
entrar «en el de unos puercos». La Furia y 
Satanás temen la llegada de Jesús, que se presenta 
de pronto a las puertas como Rey de la Gloria, 
exigiendo que se le abra. «Cerrad con llave las 
grandes cerraduras», ordena la Furia a sus 
demonios. Pero las grandes puertas de bronce 
vuelan en mil pedazos. Satanás y la Furia, que
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=73&chapter=9&version=6 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P115.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#9 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=27&c=9 http://biblos.com/revelation/9-6.htm 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2