
Y dijo Dios: «Sé»

Dios, Adán y Eva posaban junto al árbol de la vida. Frente a ellos se abría un extraño cenote, en el que nadaban animales imposibles, como el pez unicornio, o el pez pato y monje lector, o el pez gallo, o la ballena microscópica. Más arriba, en la lejanía, a mitad de panel, crecía el árbol del conocimiento del bien y del mal, encarnado en una palmera, identificado como tal por la serpiente 110 enroscada en su tronco: «Porque Dios sabe que, en el día en que comiereis del fruto [del árbol del conocimiento del bien y del mal], vuestros ojos se abrirán y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal» 111, diría la serpiente a Eva. La palmera nacía de lo alto de un pequeño montículo a los pies de otro de similar altura, montículos que, curiosamente, también me parecieron dos cabezas: la primera (9), con el agua al cuello, parecía dormida; la otra (10), justo detrás, un poco más arriba, fuera de todo contacto con el agua, tenía el tronco de la palmera justo ante sus narices, y la copa justo por encima de su cabeza, eso cuando la palmera .que brotaba del cerebro de la cabeza (9). no le atravesaba la nariz y le salía por el ojo derecho, encadenándola así a tremendas vegetaciones .cabeza (11) con nariz y ojo en la serpiente enroscada al tronco, y boca abierta en la cueva.; y bien que parecía 110 lifelampropeltis wiki laprovincia 111 Génesis 3, 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos