han sido designados. Cundry dice a Parzival que 
su pregunta liberará al rey Anfortas de su 
sufrimiento. Luego «cita los siete planetas, en 
árabe», y dice a Parzival que todo lo que abarcan 
sus órbitas ha sido acotado para él, que ha llegado 
el final de sus penas y el comienzo de su alegría y 
felicidad. Parzival se congratula al escuchar el 
mensaje: «lágrimas de alegría brotan de sus ojos, 
desde la fuente de su corazón». Parzival se 
prepara para partir con su hermano hacia 
Munsalwäsche. Pero antes narra a los presentes lo 
que Trevrizent le dijo sobre el Grial: nadie puede 
conseguir el Grial luchando; sólo aquel que sea 
designado por Dios podrá llegar hasta él. La 
noticia se extenderá por muchos países, lo que 
motivará que muchos abandonen la búsqueda del 
Grial, que aun hoy permanece oculto. Finalmente, 
Parzival y Feirefiz parten hacia Munsalwäsche. 

El último libro, el decimosexto, comienza 
relatando el sufrimiento de Anfortas, tan extremo 
que «a menudo pedía que le dejaran morir». 
Nadie accedía a su ruego: todo lo contrario, le 
llevaban ante el Grial, donde por su enfermedad 
se veía obligado a abrir los ojos y mirarlo; y al 
hacerlo se prolongaba su vida y su agonía. «Yo os 
acusaré a todos cuando llegue el día del Juicio 
Final. Os arriesgáis a caer en el infierno, si no me 
dejáis morir 2449. Deberíais compadecerme por mis 

2449 Apocalipsis 9, 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

tormentos», dice el Anfortas de Parzival, y 
secunda ante el espectador el Anfortas de El 
jardín de las delicias. Por fin, Parzival y Feirefiz 
llegan a Munsalwäsche. Anfortas habla con 
Parzival; le pide que le permita no ver el Grial 
durante siete noches y ocho días, pues solo así 
podrá dejar de sufrir .es decir, podrá dejar de 
vivir.. Parzival le pregunta a Anfortas dónde 
está el Grial, se arrodilla tres veces en esa 
dirección y suplica que libere a Anfortas de su 
sufrimiento. Luego, se levanta y pregunta a 
Anfortas: «Tío, ¿qué es lo que te atormenta?». Es 
entonces cuando Anfortas sana por completo y 
Parzival es aclamado como nuevo rey y señor del 
Grial. Poco después, Parzival decide salir hacia la 
ermita de Trevrizent para notificarle lo sucedido. 
Allí, Trevrizent le informa de que en su último 
encuentro le mintió respecto a los ángeles 
custodios del Grial. En aquella ocasión le dijo que 
esos ángeles esperaban la gracia de Dios, pero lo 
cierto es que «Dios es inflexible y continúa 
luchando contra ellos… Están condenados para 
siempre, pues ellos fueron los que eligieron su 
caída». Luego, Parzival parte al encuentro de su 
mujer. La visita en su tienda y allí se aman hasta 
media mañana. Parzival declara legítimo heredero 
a su hijo Kardeiz y parte hacia Munsalwäsche con 
su mujer y su otro hijo, Lohengrin. En el camino 
pasan por la ermita donde se recluye Sigune, a la 
que encuentran muerta. «Esta historia no es
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=73&chapter=9&version=6 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P115.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#9 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=27&c=9 http://biblos.com/revelation/9-6.htm 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2