este cuento». «Cuando la reina volvió en sí tras el 
parto tomó a su bebé y le miró junto con otras 
damas la entrepierna, miraron sus partes. Y tuvo 
el niño que aguantar muchas caricias, pues tenía 
miembros de hombre». La reina hizo también de 
nodriza y amamantó a su hijo pues «la reina de 
los cielos ofreció su pecho a Jesús, quien después, 
por nosotros, encarnado en forma humana, aceptó 
la más cruel muerte sobre la Cruz, 
demostrándonos su lealtad hacia nosotros». La 
reina lloró lágrimas de pena que cayeron sobre el 
niño. La reina se regocijaba del nacimiento de su 
hijo; pero su júbilo se ahogaba en el vado de la 
tristeza. «Yo soy Wolfram von Eschenbach, y 
también sé componer canciones», decía entonces 
el autor, en un comentario final un tanto misógino, 
lleno de ira hacia una mujer que le había sido 
infiel. 

Así concluía el segundo de los dieciséis libros 
que componen el Parzival de Wolfram von 
Eschenbach, algunos de cuyos personajes quise 
ver en El jardín de las delicias, especialmente en 
la parte inferior del infierno musical ilustrado en 
el panel derecho. A la derecha aparecería Parzival, 
vestido de rojo, como el Caballero Rojo: en sus 
manos sostendría el Perceval y el Parzival. 
Delante tendría al pagano Flegetanis, aquí 
simbolizado por el cerdo .clave que permitiría 
deducir que la figura representaba a un pagano, 
por ser el cerdo su alimento prohibido por

excelencia.. La cofia de monja sobre la cabeza 
del cerdo lo transformaría .traduciría. en Kyot, 
el cristiano que tradujo del árabe la historia del 
grial. Ambos servirían de inspiración a Wolfram 
von Eschenbach y también, paralelamente, a 
Chrétien de Troyes, simbolizados aquí en el 
escribiente que dejaba constancia escrita de la 
historia. Delante del escribiente estaría el yelmo 
de Isenhart atravesado por la lanza en largo pico. 
El yelmo aparecía junto a la escritura, 
apocalíptico epitafio; porque sobre el yelmo fue 
escrito el epitafio de Parzival. En Parzival, Keye 
.Keu en Perceval. atacaba a Parzival mientras 
Parzival contemplaba el rostro de su amada en 
tres gotas de sangre caídas sobre la nieve: 
Parzival le venció, mató a su caballo y le rompió 
la mano derecha y el pie izquierdo. Un pie 
izquierdo desgarrado colgaba del yelmo en el 
panel derecho de El jardín de las delicias, y a su 
lado aparecía una mano derecha desgarrada, y en 
mitad del panel descansaba el gigantesco cráneo 
de caballo. Herzeloyde, en su sueño, vio un grifo, 
una mano derecha desgarrada, un estómago 
devorado, un corazón arrancado, unos dados… 
Todos estos elementos rodeaban a la mujer 
coronada por el gigantesco dado, en el panel 
derecho de El jardín de las delicias. En el panel 
derecho de El jardín de las delicias, bajo 
Herzeloyde, aparecería Ipomidón dando muerte a 
Gahmuret, que aquí se llevaría la mano a la
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