
construcciones que hacían de ojos, nariz y orejas, con la boca en un pequeño estanque. La gigantesca cabeza se formaba con personajes y elementos de la escena, tal y como se formaba la fascinante mujer (1) del Guernica, cuya figura, tan imperceptible a primera vista como perfectamente visible, se había revelado ante mis ojos hacía tan solo unos minutos, en el Reina Sofía. Analicé de nuevo la gigantesca cabeza, en la mitad superior del panel central, sobre la faz de la tierra. «¿Existirá realmente o será sólo fruto de mi imaginación?», pensé. Intenté mirar y no verla: imposible; su imagen parecía haberse grabado en mi cerebro para siempre. «¿Por qué razón iba el Bosco a hacer algo así?», pensé 101. A un lado, en 101 Mateo 19, 4-6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Génesis 2, 24-25 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1 Corintios 2 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 2 Corintios 4 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Hebreos 11, 1-3; 27 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1 Pedro 3, 12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos webislam:[Sura 2, 1-7 Corán] sacred-texts wiki tanzil webislam:[Sura 5, 83-86 Corán] sacred-texts wiki tanzil Mateo 10, 26-42 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 12, 1-12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 8, 32 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Hechos 26, 18 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Romanos 2, 19-29 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1 Corintios 4, 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1 Tesalonicenses 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1 Pedro 2, 6-15 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 1, 18 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

el panel de la izquierda, reinaba el paraíso del Génesis; al otro, en el panel derecho, reinaba el infierno; y, entre ambos paneles, aparecía la gigantesca cabeza, sustrato de toda la escena. A la vista de la temática del panel central, en la que centenares de ciudadanos desnudos 102 disfrutaban sin temor de los placeres de la vida, parecía como si el Bosco estuviera aludiendo al universo del placer de los sentidos; quizá pretendiera aleccionar al espectador con una moraleja: los sentidos, que fueron creados para encontrar la verdad, conducen al pecado cuando sólo se vive para disfrutar de ellos. La belleza del tríptico y lo difícil que me resultaba de entender, con tantos personajes, a cuál más raro, ofrecían una prueba evidente de cómo es posible disfrutar de los sentidos sin necesidad de conocer la verdad encerrada en la percepción. Mientras contemplaba la obra escuché a unos guías comentar algunas de las interpretaciones que de El jardín de las delicias se habían hecho hasta la fecha, lo que no hizo sino confirmar la moraleja. El jardín de las delicias se me antojaba el non plus ultra de lo fantástico e incomprensible, hecho pintura. 102 google Al fijarme en el ojo derecho de la gigantesca cabeza (1) .el ojo situado a mi izquierda.