de las delicias, del Bosco, también pintor 
flamenco y contemporáneo del anónimo 
dramaturgo. El Espejo de la Salvación de 
Todohombre invitaba a la audiencia a mirarse en 
la obra para ver su propio rostro reflejado en ella 
y contemplar el camino hacia la salvación. El 
Espejo se tenía bien ganado su posición en el 
título. 

Contemplé una imagen digital del tríptico 
abierto de La adoración de los Magos. Al igual 
que el panel central daba forma a una gigantesca 
cabeza, quizá los paneles laterales también lo 
hicieran .pensé., de colocar un espejo junto a 
ellos, a imagen de las cortinillas que el Bosco 
pintó a ambos lados del altar, sobre tríptico 
cerrado. Y, efectivamente, así parecía ocurrir: al 
abrir el tríptico de par en par y colocar un espejo 
a cada lado, en perpendicular al tríptico y 
centrados en él, no sólo aparecían esas dos 
gigantescas cabezas (35 y 36) .a izquierda y 
derecha, respectivamente., cuyas mitades el 
Bosco había pintado sobre cada uno de los 
paneles laterales, sino que además, al mirar el 
tríptico desde el otro lado, por detrás .que por 
algo el Bosco pintó hombres mirando desde 
detrás de la Virgen., aparecían los dos pechos 
de la Virgen, en los laterales, flanqueando a su 
vientre embarazado, visto todo desde el Altísimo 
.que por algo el Bosco pintó hombres mirando 
desde encima de la Virgen., tal y como los vería

la propia Virgen al mirar hacia su vientre, en el 
día de la Anunciación, simbolizando ahora la 
estrella al divino cigoto, encarnación del Espíritu 
Santo. Los donantes intercedían entre el mundano 
mundo exterior y divino mundo interior, 
aceptando las ofrendas del mundo exterior para, 
tras girarse hacia el interior, ofrecérselas al Niño 
Dios, y luego volverse a girar, para trasmitir el 
agradecimiento del Niño Dios al mundo exterior. 
Todo parecía tener su sentido, incluso el marco. 

Las tres gigantescas cabezas .una central; dos 
especulares, en los laterales. escalonaban entre 
sí sus ojos como lo hacían los tres Magos en el 
panel central. Los ojos situados más altos eran los 
del Mago negro, pues estaba de pie y los otros 
estaban de rodillas: su cabeza se proyectaría en la 
del panel izquierdo .cabezas (35), sus ojos en el 
pueblo del fondo, rodeado de vegetación.. Los 
ojos situados más bajos eran los del Mago más 
agachado, en primer plano, cuya cabeza se 
proyectaría en la del panel central. Entre ambos 
pares de ojos quedaban los del Mago intermedio, 
en segundo plano, cuya cabeza se proyectaría en 
la del panel derecho .cabezas (36), sus ojos en 
la ciudad del fondo, rodeada de aguas.. 

El Bosco parecía incluso asociar las 
vestimentas de los Magos y sus ofrendas con los 
paneles asociados a sus rostros. Los muros 
blancos del panel izquierdo, y hasta el blanco y 
húmedo pañal del Niño Jesús, remitían a las
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