
lujosas piedras incrustadas en la corona depositada sobre el césped .cabeza y cuerpo de la abstracta figura circulista., relacionaban entre sí los escudos de armas de los dos donantes, e incluso a los dos donantes con la Virgen, y a los dos santos con el Mago en primer plano. El escudo del donante masculino aparecía pintado de rojo y gris, en el panel izquierdo; mostraba tres cabezas de caballo y, sobre el escudo, una celada, de la cual surgía la cabeza de un caballo alado. El escudo del donante femenino, en el panel derecho, mostraba exclusivamente una negra flor de lis, con sus características tres hojas, sobre un fondo gris. Los dos santos, vestidos de rojo, aparecían tras los dos donantes, cuyas vestimentas honraban los colores de las armas del consorte. Los dos santos, en pie, intercedían por los dos donantes, que rezaban ante ellos de rodillas. Todos dirigían sus plegarias, oraciones y miradas hacia la Virgen y el Niño. La Virgen, sin tocado, sostenía al Niño en su regazo, sobre un paño blanco, proyectado en el tocado del donante femenino; el suelto tocado de San José se recogía cual sombrero en el donante masculino. San Pedro, con las llaves del cielo aseguradas en su cinturón, aparecía en el panel izquierdo, entre el donante masculino y su escudo de armas, un escudo sobre el que se leía en letras doradas un lema que no entendí: «een voer al». Santa Inés, con un libro semiabierto entre sus manos, no muy lejos de un cordero

.ligado a la santa por la etimología de su nombre: Agnes, de agnus o cordero., aparecía en el panel derecho, entre el donante femenino y su escudo. Los nombres y apellidos de los donantes parecían poderse inferir del nombre de los santos y del apellido asociado a los escudos de armas que les acompañaban, pues habían sido identificados por los expertos como Pieter Bronchorst y su esposa Agnes Bosschuyse, él arrodillado ante San Pedro, ella ante santa Inés. Los santos y los escudos se combinaban lingüísticamente para formar santos escudos, protectores de los donantes. El color, la heráldica, el lenguaje… De todo echó mano el Bosco para codificar sus ideas. El fondo grisáceo de los escudos de armas remitía a la imagen en grisalla del tríptico cerrado, donde resaltaban el color negro .en los vestidos de un hombre mayor y de un niño, representando quizá al padre del donante y al donante, de niño, o quizá a su hijo, en su primera comunión, o quizá a ambos. y el color rojo .en el sombrero del niño, sombrero que se fundía a negro en el interior del tríptico, sobre la cabeza del donante masculino.. El rojo gorro del niño parecía partir .en parto. del rojo faldón bajo el vestido negro y gris de la donante femenina, faldón que quizá el Bosco descubrió con tal fin, para indicar que la donante era la madre del niño, como la Virgen lo era del Niño Jesús, y que, al encomendarse, en