fisonomía de rana .espíritu inmundo en el 
Apocalipsis 2155., descansaba otra esfera sobre la 
que parecía repetirse la misma imagen, evocando 
con ello una secuencia, una cadena, sugiriendo un 
símbolo opuesto al Cristo entronizado en Gloria y 
Majestad, sus pies sobre el universo mundo. 
Coherentemente, el Bosco pintó en la corona la 
escena opuesta: dos hombres arrodillados 
sostenían con sus brazos en alto la misteriosa 
piedra negra sobre la que aparecía el rubí, 
bastante más pequeño. La adoración de los 
Magos y El jardín de las delicias conectaban de 
tal forma sus simbolismos que cada una de ellas 
parecía querer explicar el simbolismo de la otra. 

2155 Apocalipsis 16, 13 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

El ojo derecho de la gigantesca cabeza (6) se 
sugería con la puerta de una lozana y amplia casa 
levantada a las puertas de un bosque, tras un 
recortado montículo, construida al estilo de la 
pobre choza en primer plano. Hacía allí miraba 
atentamente una pareja, situada justo ante el 
recortado montículo, orientada de espaldas al 
espectador. Mientras, una persona asomada a la 
derecha del montículo, bajo lo que parecía ser una 
farola en escuadra, miraba de frente al espectador. 
«Allí hay un ojo», parecía indicar el Bosco con 
las miradas. 

Los colores también constituían su propio 
lenguaje. El color rojo y el color negro de las dos

lujosas piedras incrustadas en la corona 
depositada sobre el césped .cabeza y cuerpo de 
la abstracta figura circulista., relacionaban entre 
sí los escudos de armas de los dos donantes, e 
incluso a los dos donantes con la Virgen, y a los 
dos santos con el Mago en primer plano. El 
escudo del donante masculino aparecía pintado de 
rojo y gris, en el panel izquierdo; mostraba tres 
cabezas de caballo y, sobre el escudo, una celada, 
de la cual surgía la cabeza de un caballo alado. El 
escudo del donante femenino, en el panel derecho, 
mostraba exclusivamente una negra flor de lis, 
con sus características tres hojas, sobre un fondo 
gris. Los dos santos, vestidos de rojo, aparecían 
tras los dos donantes, cuyas vestimentas honraban 
los colores de las armas del consorte. Los dos 
santos, en pie, intercedían por los dos donantes, 
que rezaban ante ellos de rodillas. Todos dirigían 
sus plegarias, oraciones y miradas hacia la Virgen 
y el Niño. La Virgen, sin tocado, sostenía al Niño 
en su regazo, sobre un paño blanco, proyectado 
en el tocado del donante femenino; el suelto 
tocado de San José se recogía cual sombrero en el 
donante masculino. San Pedro, con las llaves del 
cielo aseguradas en su cinturón, aparecía en el 
panel izquierdo, entre el donante masculino y su 
escudo de armas, un escudo sobre el que se leía 
en letras doradas un lema que no entendí: «een 
voer al». Santa Inés, con un libro semiabierto 
entre sus manos, no muy lejos de un cordero
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=73&chapter=16&version=6 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P11C.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#16 http://latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=27&c=16 http://www.biblos.com/text/revelation/16-13.htm 1323 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2