peso. No era la primera vez que el Bosco se valía 
de este tipo de recursos con algún fin conducente 
a la comprensión de su obra. Fue entonces, 
mientras analizaba la figura del animal y los 
objetos de su entorno, cuando vi algo imposible: 
o bien mi cerebro presentaba una extraña 
debilidad por ver cabezas allí donde se posaran 
mis ojos, o el Bosco había trasladado hasta el 
reino animal su fantástica técnica para pintar 
rostros inadvertibles a simple vista; porque, ahora, 
no podía dejar de ver la inmensa cabeza de un 
pollino .cabeza (7)., con ojo derecho de 
incienso, y hocico de oro, en las dos ofrendas más 
adelantadas, junto a la Virgen María. Parecía 
como si el pollino real hubiera sacado su cabeza 
por la puerta con el fin de comprobar las ofrendas, 
engrandeciendo y rotando su cabeza noventa 
grados hasta quedar mirando hacia el espectador. 
Y por más que me mentalicé en no ver aquella 
cabeza me fue imposible no verla. De la 
comparación posicional de las dos cabezas, una 
real, la otra figurada, extraje una conclusión tan 
sorprendente como inherente al asunto: ante el 
Niño Dios aparecía la cabeza real del pollino, y 
ante la cabeza figurada aparecía la corona real 
.coronada por los dos polluelos., como 
indicando una conexión entre la corona y Cristo, 
como si la corona fuera símbolo de Cristo, como 
si la corona representara una divina cabeza, con 
cuerpo de Mago, como dando a entender que

Cristo reina sobre los reyes. Y si el tronco se 
torcía era para sugerir la frente del pollino 
figurado, amén de para hacerlo pasar frente a las 
dos cabezas de pollino. El sorprendente 
simbolismo me dejó un buen rato pasmado, con 
los ojos abiertos como bandejas, a un palmo de la 
pantalla del ordenador. 

El arco que guiaba a la majestuosa ave hasta 
los polluelos, el arco que recorría las tres ofrendas 
hasta la corona depositada en el césped, también 
se erigía en símbolo de la concepción y del parto, 
del sacrificio de la gestación, del sufrimiento 
asociado a ella, y de los peligros que amenazan la 
vida del nuevo ser antes incluso de haber nacido. 
El Bosco, cual buen ángel de la guarda, hacía un 
llamamiento en favor de la vida y de la feliz 
consecución del embarazo. La primera ofrenda, la 
que portaba el Mago negro, aparecía cerrada; 
tenía forma de óvulo blanco y virginal, sobre el 
que se posaba el ave con el fruto rojo en su pico. 
A su lado, el Bosco más visionario imaginaba la 
forma de un espermatozoide .visualizado por 
primera vez siglo y medio después 2140. en una 
larga cadena que terminaba en una especie de 
fresa o madroño. Quizá la concepción pictórica 
del Bosco, en la que todo era parte de un todo 
mayor, hundiera sus raíces científicas en visiones 

2140 Antony van Leeuwenhoek (Delft, 1632 R Delft, 1723). 

berkeley wiki:[1 2] google:traductor
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 1331 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.ucmp.berkeley.edu/history/leeuwenhoek.html http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Anton_van_Leeuwenhoek http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Espermatozoide http://translate.google.com/translate_t