
ojos de la vieja eran carnales y siniestros ojos felinos de esta cabeza (7), que con estos ojos (8), orientada de perfil hacia la derecha, miraba de reojo al santo, y también al espectador. Hasta la boca de la vieja y la sombra bajo la barbilla sugerían ojos cerrados de estas cabezas, en secuencia con los otros .cabezas (9 y 10), respectivamente.. La secuencia se completaba al girar todas estas cabezas como en un mal sueño, o como en un mal parto, o como en el éxtasis de un sueño de placer, y quedar orientadas hacia la izquierda .cabezas (11).. De hecho, toda la secuencia parecía la de una cabeza choza esforzándose por parir a su cría, con aspecto de ternero .o de borrico, más que de león., que ya asomaba la cabeza en la cabaña de detrás. «Ven a mí: soy María», parecía insinuarle al santo la mujer desnuda a las puertas de la extraña casa. Justo ante la boca del sorprendido ternero cagaba un cagané, esforzado en parir su mierda. Un ventanuco abierto en mitad de la casa sugería otro ojo, ahora tranquilo: cuando se orientaba hacia la izquierda (12) miraba al santo; y se cerraba justo encima (13), en el tocado de la vieja, y también justo debajo (14), en la línea horizontal en la pared, manteniendo en ambos caso la neutralidad de su expresión; y hacia la derecha, tras despertar de su sueño .cabezas (15 y 16)., miraba al cagané .cabeza (17).. Al otro lado de la obra, en el otro conjunto de casas, un estrecho tejado

cónico con dos aperturas en su base sugería una nariz en la cabeza (18) de un simio de pelaje arbolado, boca cerrada en la valla, boca abierta en la puerta, y boca desencajada en el camino, como en un grito; la explosión le dotaba con ojo izquierdo de demonio. Cabezas, cabezas y más cabezas. En La adoración de los Magos, bien vista, el Niño Dios se ponía del lado de la pobreza extrema, que por algo ambos nacían al abrigo de una pobrísima choza. La choza, visto lo visto, bien podría simbolizar la casa de Abraham .explícitamente representado en la ofrenda principal, a los pies de la Virgen con el Niño. y de sus descendientes 2125, en particular de la casa de Israel 2126 y de la casa de Judá. «8Judá, te alabarán tus hermanos; la mano tuya en la cerviz de tus enemigos; adorarte han los hijos de tu padre. 9Cachorro de león eres, Judá; tras la presa ascendiste, hijo mío; y después te echaste a descansar, cual león, como leona. ¿Quién lo despertará? 10No será apartado de Judá el cetro, ni del gobernante su vara de mando, hasta que venga el que ha de ser enviado, el que será la esperanza 2125 Romanos 9, 6-8 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 2126 Jeremías 18, 1-6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Jeremías 31, 27 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Jeremías 33, 14-17 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Hebreos 8, 8-13 vatican:[español latín] latinvulgate biblos