
sugerían que la Gloria iluminaba el Juicio, como si el Juicio reflejara la justicia de la Gloria, razón que validaba el que ambos círculos apareciesen en lo más alto, al mismo nivel, algo que se lograba rotando la obra y sus círculos en ángulo recto, que rectos son los caminos del Señor. Sí, no me cabía la menor duda: la Mesa de los pecados capitales era un Juicio Final, tan imposible de ver como de prever lo era el teológico Juicio Final que lo inspiró. Y si el Bosco lo pintó torcido fue porque lo pintó para una generación torcida 2076. 2076 Mateo 17, 17 vatican:[español latín] latinvulgate biblos La orientación convencional de la Mesa de los pecados capitales también estaba llena de sentido, como no podía ser de otra manera. El Bosco parecía situar a conciencia los pecados capitales, relacionando círculos y filacterias con su pecado capital más próximo. Dos de los pecados parecían solapar sus escenas, como para asociarse al círculo del Juicio Final, puesto que sólo había cuatro círculos externos y dos filacterias, para siete pecados capitales. Muestra de la intención con la que el Bosco situó los pecados capitales .y motivo para colocar la obra en vertical. eran las escenas correspondientes a los pecados de pereza y de gula, escenas que el Bosco situó cabeza abajo para que el observador imaginara .e hiciera suyo. tanto el golpe del perezoso, al

caer de su silla, como la desagradable sensación del retorno al gaznate de la comida y bebida ingerida por el glotón, e incluso la lluvia de excrementos procedentes del escusado del niño, pues todo esto aparecía del revés. Varias cabezas sugeridas en el suelo de la habitación potenciaban la contemplación del revés de la escena de la gula. Una de ellas (21) le besaba los pies a la cocinera .por su buen gusto. y asaba en la fogata de su oído una salchicha trinchada en un diapasón, salchicha que junto al caldero eran ojos de otra cabeza (22), con boca a mantel puesto. Y como la primera cabeza reflejaba la del niño, sus ojos también debían de ser los de su padre .por herencia., cuando miraban en dirección opuesta, con boca cerrada en el brazo derecho de la mujer con el asado (23), madre a ojos del niño, y abierta en la puerta (24). Hasta la escena de la ira sugería sus cabezas (25), incluso puesta cabeza abajo .con ojos de calzado descalzado, nariz de tocado destocado, y boca de puerta sin puerta., que por algo la ira .que hace subir la sangre a la cabeza y la hace hervir. se castigaba así en el infierno. Hasta la filacteria inferior, haciendo honor a su texto, parecía hablar por boca de múltiples cabezas, con ojos de sombrero, e incluso de cabezas humanas (26). La escena de la lujuria, puesta cabeza abajo, girada la obra noventa grados en sentido opuesto a las agujas del reloj, deparaba también sus sorpresas, siendo