de sus dos gigantescas orejas, otros dos pares de 
gigantescas orejas, uno a cada lado, cada par en 
su panel lateral, los tres pares en la misma 
horizontal? ¿Se podía ser más explícito? 
Difícilmente. Así lanzó el Bosco, a través de la 
divina cabeza (1), su mensaje urbi et orbi: «¿Por 
qué la humanidad no es capaz de ver el rostro de 
Dios ni en pintura, por más claramente que se le 
manifieste ante sus ojos?» 1768. 

1768 1 Samuel 16, 7 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Ezequiel 12, 21-24 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

TERCER NIVEL DE SIGNIFICACIÓN 

 El Bosco transformó en símbolos los más 
evidentes personajes y elementos de sus obras. Y 
si no se reconocían como tales era, en primer 
lugar, por parecer personajes y elementos propios 
de la escena: a primera vista, la ballesta era una 
ballesta, y nada más. En su esfuerzo por revelar el 
significado de su simbolismo, el Bosco cruzó la 
frontera de lo real y creó imágenes fantásticas, 
como la figura hueca, en el panel derecho de El 
jardín de las delicias: la palabra árbol designa, 
por ser nombre, un cuerpo, el de un árbol, pero 
carece de espíritu; sin embargo, una árbol pintado 
ya es un signo, y su interpretación puede llegar al 
infinito. Por si fuera poco, el Bosco agrupó los 
personajes y elementos individuales, cual 
palabras de una frase visual, con el fin de

construir otras figuras, portadoras de nuevos 
significados y simbologías. Y puesto que, en su 
forma primigenia y evidente, los personajes y 
elementos .el cuerpo de los símbolos. no 
chocaba visualmente con la realidad de su 
entorno, no llamaban la atención como símbolos 
ni al más avezado de los observadores, 
escapándosele así el espíritu del símbolo, espíritu 
que había de unirse al cuerpo para completar el 
ser y dotar de plena significación a la obra. ¿Qué 
valor tienen, en un contexto como este, 
perfectamente generalizable a cualquier obra de 
cualquier artista, los juiciosos argumentos que 
emiten los críticos e historiadores de arte acerca 
de una obra? ¿Qué sentido tienen los catálogos 
explicativos que sobre las obras del Bosco 
redactan los museos? ¿Están las opiniones de los 
doctos por encima de los circunstanciales 
comentarios del neófito? ¿Se nutre el neófito de 
las opiniones del docto, y con ello justifica el 
salario del docto; o es el neófito quien alimenta al 
docto y, por tanto, debiera cobrar tal salario? 
Cinco siglos habían pasado desde que se pintó El 
jardín de las delicias. Tres cuartos de lo mismo 
había pasado con el Guernica. ¿Qué frutos 
produjo la crítica de arte en todo este tiempo, 
respecto de estas dos obras? ¿Qué sentido tenía 
entonces la crítica de arte? El artista y el crítico 
parecían representar los papeles que en religión 
asumían Dios y el religioso. El religioso, como el
15 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=1%20Samuel+16&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P74.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_i-samuelis_lt.html#16 http://latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=9&c=16 http://biblos.com/text/1_samuel/16-7.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Ezequiel%2012&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PDA.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ezechielis_lt.html#12 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=31&c=12 http://www.biblos.com/text/ezekiel/12-21.htm 147 15 -2 -1 -1 +1 +1 +2