
con aquella del panel derecho, bajo el toldo sostenido por el trono, donde tres hombres enfermos del estómago .así lo sugerían sus poses y esta relación. sufrían sus dolores, uno tumbado en su cama .con el sapo en el estómago., otro vomitando sus entrañas al pozo negro, otro defecando allí monedas, acompañados de una monja que atendía al que vomitaba, el resto de monjas tras el toldo. Las dos esquinas inferiores del panel central eran utilizadas como focos hacia los que se orientaban algunos de los personajes y objetos de los paneles contiguos. Así ocurría, por ejemplo, con las piernas de Adán, en el panel izquierdo, o con el tablón rectangular, en el panel derecho. Y había más ejemplos, algunos sorprendentes, como el del hombre que, crucificado en el arpa, orientaba su torso y sus piernas hacia la esquina inferior derecha del panel central con la misma asombrosa precisión de los dos casos anteriores. La composición de El jardín de las delicias deslumbraba por su complejidad y simbolismo. El ingenio del Bosco para construir imágenes a partir de otras imágenes no parecía tener límites. La nariz, la oreja, la boca y hasta el ojo cerrado de la cabeza (9), de la que brotaba el árbol del conocimiento del bien y del mal, en el panel izquierdo, se hacían más que evidentes aun no habiendo sido pintados de forma explícita, sino mediante una ingeniosa combinación de algunos

elementos y personajes que concurrían en esa zona, como la silueta del montículo, o la altura de unos árboles, o la forma de una cueva, o la posición estratégica de unas extrañas alimañas, de apariencia repulsiva. El Bosco, intencionadamente, convertía a la naturaleza en pintora de la cabeza de la Muerte, y con ello daba la clave de lo que ocurría en el panel central, donde la naturaleza también pintaba la implícita imagen de otra cabeza, ahora símbolo de una triste, gigantesca y divina cabeza (1), la de Dios. ALIMAÑAS, CABALLOS Y OREJAS Al mirar de nuevo la cabeza (9) de la Muerte, en el panel izquierdo, y compararla con la divina cabeza (1), en el panel central, descubrí una nueva asociación, un nuevo paralelismo visual .equivalente en pintura al paralelismo poético hebreo del Antiguo Testamento 1765., tan evidente que hasta me dio vergüenza no haberme percatado antes. Si del lago del panel izquierdo surgía la procesión de alimañas que subían por la colina y entraban en la cueva que hacía de oreja del enorme rostro (9) al que daba forma la árida naturaleza, del lago del panel central emergía la cabalgata de hijos de Dios que subían por la colina y se adentraban en la cueva que hacía de oreja de la gigantesca cabeza (1) de Dios, 1765 google