
coronilla y espalda grisáceas 1759. Cabalgaba al petirrojo una mujer con vegetal y traslúcida capucha roja. 1759 wiki 1760 google wiki 1761 google wiki 1762 google wiki 1763 wiki Tras estos dos pájaros, pero en un plano más cercano, aparecía el ave más pequeña del grupo, un colorido martín pescador 1760, al que la libadora lengua caída al final de su largo pico le daba aspecto de colibrí 1761. El martín pescador montaba a un ánade real 1762 macho .la hembra del pato aparecía tras él, en un segundo plano, en el mismo límite del panel.. El ánade real, una de las aves más grandes del grupo, resultaba ser la más pequeña, en proporciones relativas. También sobre el pato, pero delante del martín pescador, se sentaban un hombre blanco y una mujer negra, felizmente emparejados. Las criaturas de la naturaleza se valen de los colores y las formas para engañar a sus enemigos y atraer a sus parejas. Su camuflaje les permite incluso desaparecer de la vista o aparentar otras formas, recurso muy útil para dar caza a sus presas. En un segundo plano, tras el martín pescador, entre el pato y la pata, destacaba una abubilla 1763, de largo y curvo pico, y vistoso

penacho desplegado, entre cuyas plumas se habían instalado dos hombres. Completaban este grupo de gigantescas aves otras dos, situadas en último plano. Una asomaba su penacho ocre y su pecho blanco sobre la cabeza de la pata. La otra, de plumaje rojo en la cabeza, blanco en el pecho y amarillo en el resto, asomaba tras el petirrojo; un hombre, de capucha vegetal y traslúcida, la cabalgaba. Delante del grupo, en el borde del panel, aparecía el cárabo, metido en el agua hasta la cintura. El cárabo miraba hacia fuera del tríptico, hacia el espectador, al igual que el hombre que extendía sus brazos en torno a ella, como abrazándola. Un poco más abajo aparecía la enorme flor con forma de chupete, encerrada en la esfera de superficie filamentosa y traslúcida que les servía de asiento y habitación al hombre de piel grisácea y a la blanca mujer, a todas luces amantes. Quizá fuese una referencia al olfato; quizá aquellos dos seres se encerraran en la flor, su cigoto, para aislarse del entorno y disfrutar de la fragancia de la pasión, en su suite floral. La esfera traslúcida que protegía a la flor remitía, con su forma, a la opaca y resquebrajada base de la fuente en el panel central, nariz de la cabeza (1), esférica, hueca y abierta en círculo al frente. Y aún más se parecía, a la base de la fuente, la gigantesca semilla o fruto esférico del que surgía esta flor,