
LOS SENTIDOS En el lado izquierdo del panel central, a media altura, el Bosco había pintado un apretado conjunto de aves, gigantescas en comparación con el resto de hombres y mujeres del panel. Las aves mostraban su perfil derecho, pues todas se orientaban hacia el interior del tríptico. El variado colorido de su plumaje invitaba a su contemplación. Ver las aves e inmediatamente asociarlas con el placentero sonido de su canto me pareció algo natural. El pájaro situado más a la derecha era un jilguero. En su pico portaba una mora. Con ella alimentaba a tres hombres de piel gris, que abrían sus bocas a la mora. Abultaba más el jilguero .que en el mundo real apenas alcanza los 14 centímetros. que los tres hombres juntos, si bien, de compararlo con su tamaño real, eran los hombres y toda la naturaleza del panel la que parecía haber sido reducida a tamaño diminuto. El Bosco era fiel a los colores reales del jilguero: máscara roja, garganta y mejillas blancas, coronilla negra, laterales de las alas marrones con extremos negros, luego amarillos, de nuevo negros. Sobre el jilguero se sentaba atravesado un hombre, reflexivo, codos en sus rodillas, puños en sus mejillas. Tras el jilguero asomaba un petirrojo igual de gigantesco, pintado con fidelidad a sus colores: anaranjado de frente a pecho, abdomen blanco,

coronilla y espalda grisáceas 1759. Cabalgaba al petirrojo una mujer con vegetal y traslúcida capucha roja. 1759 wiki 1760 google wiki 1761 google wiki 1762 google wiki 1763 wiki Tras estos dos pájaros, pero en un plano más cercano, aparecía el ave más pequeña del grupo, un colorido martín pescador 1760, al que la libadora lengua caída al final de su largo pico le daba aspecto de colibrí 1761. El martín pescador montaba a un ánade real 1762 macho .la hembra del pato aparecía tras él, en un segundo plano, en el mismo límite del panel.. El ánade real, una de las aves más grandes del grupo, resultaba ser la más pequeña, en proporciones relativas. También sobre el pato, pero delante del martín pescador, se sentaban un hombre blanco y una mujer negra, felizmente emparejados. Las criaturas de la naturaleza se valen de los colores y las formas para engañar a sus enemigos y atraer a sus parejas. Su camuflaje les permite incluso desaparecer de la vista o aparentar otras formas, recurso muy útil para dar caza a sus presas. En un segundo plano, tras el martín pescador, entre el pato y la pata, destacaba una abubilla 1763, de largo y curvo pico, y vistoso