
de hombres. se independizara y convirtiera .en una obra posterior. en un pájaro .símbolo de ese ojo, de un ojo divino que todo lo ve, especialmente el pecado. devorador de hombres, junto a la cabeza .sin ojo. de la Muerte y del Infierno. La evolución en la complejidad de las ideas parecía hacer este sentido más plausible que el contrario. En cualquier caso, las dos obras eran, conceptualmente, parientes cercanos, muy cercanos, y se complementaban a la perfección. Busqué información sobre el Bosco y la arquitectura. Aunque de la vida del Bosco se sabía bastante poco, sí parece que llegó a colaborar en alguna ocasión con un arquitecto flamenco llamado Alart du Hameel 1741, que también trabajó en la ciudad que dio cobijo a El Descendimiento, de Roger van der Weyden. En la ciudad natal del Bosco, sobre la fachada y arbotantes de la catedral de San Juan 1742 .una de las obras en las que intervino Alart du Hameel., se habían esculpido figuras y poses similares a las que pintó el Bosco, o a las que grabó 1743 el arquitecto. 1741 Alart du Hameel (hacia 1449 R Amberes, hacia 1509). clevelandart 1742 Sint-Janskathedraal, 's-Hertogenbosch. sint-jan:[figura] brabantfoto 1743 St. Christopher, de Alart du Hameel, The Cleveland Museum of Art (1954.567), Cleveland.

clevelandart 1744 oxfordreference wiki 1745 wiki LAS BALLESTAS Y EL PUNTO DE FUGA En cuanto a las ballestas, también pudiera ser que el Bosco las pintara en alegoría a la denominada «perspectiva inversa» 1744, una técnica algo primitiva, de uso en épocas prerrenacentistas, principalmente en el arte Bizantino, lo que de paso le permitiría relacionar las dos ballestas con la figura de Jesús. Pero, más que para pintarlas en perspectiva, intuía que el Bosco utilizó las ballestas para ilustrar el concepto de perspectiva 1745 al que tanto énfasis se le dio en su época. La distinción era sutil pero importante. Al no pintar, sino ilustrar, la perspectiva, el Bosco convertía el punto de fuga en su contrario, es decir, en el punto de observación, en primer plano al otro extremo del tríptico, sobre la mano de Jesús y no en la línea de horizonte. Desde el plano de la pintura .plano de la ballesta menor. los rayos de luz convergían hacia el punto de observación, en la mano de Jesús, y divergían en la dirección contraria, hacia la ballesta mayor, obligando a que, cuanto más se alejara la segunda ballesta del plano de la pintura, más tuviera que aumentar su tamaño para que su proyección sobre el plano no variase. Y quizá fuera esta la idea que el Bosco