Descendimiento, de Roger van der Weyden, para 
con ello introducir el simbolismo de Jesús 
crucificado, y apuntar con ello a la Muerte, entre 
otros asuntos. 

Y aún encontré más relaciones de este tipo, 
líneas que comenzando en algún punto de cierta 
relevancia interpretativa se prolongaban y servían 
de referencia para situar elementos relevantes de 
las escenas por las que pasaba. Así ocurría, por 
ejemplo, con la línea horizontal que partía de la 
letra eme mayúscula del cuchillo derecho y 
atravesaba la rana del estandarte que sostenía el 
caballero armado, para pasar luego por la rodilla 
y barriga de la gigantesca figura hueca, y acabar 
justo en el punto inferior del cráneo de caballo, en 
el extremo de su dentadura; y al adentrarse en el 
panel central, la línea llegaba hasta el centro del 
circular estanque central. Las varas de hierro que 
salían del cráneo de caballo le daban cierto aire 
de unicornio; y había un unicornio, a esa misma 
altura, en el panel central; y lo había hasta en el 
panel izquierdo, y a esa misma altura, de ojo a ojo. 

Otro ejemplo, de cómo el Bosco se había 
valido de imaginarias líneas rectas para diseñar su 
composición, se revelaba al ascender en línea 
recta y vertical desde el punto en el que el estilete 
atravesaba la mano del hombre en manos de la 
rata humana, a los pies del panel derecho. Al 
ascender por esta línea se podía intuir cómo el 
Bosco la había tomado como referencia para

dibujar a una bestia, finalizar una espada, 
traspasar al hombre desnudo y crucificado en el 
arpa, colocar el eje de la gigantesca llave colgante, 
situar a un hombre desnudo a punto de ser 
ajusticiado sobre una escalera, situar a otro 
hombre sobre otra escalera o colocar un punto de 
luz en la oscuridad del tétrico paisaje, en lo alto 
del panel. Si los ojos de quien contemplara el 
tríptico recorrieran esa vertical, o cualquier otra 
línea de referencia de este tipo, se encontrarían 
con elementos que le ayudarían a intuir la 
composición de la obra, e incluso a construir 
relatos, a la vez que dirigirían la atención hacia 
otros elementos en otras direcciones, sugiriendo 
formas de navegar por la pintura. 

Seguí escudriñando el tríptico. Me llamó la 
atención la curiosa forma en que parecían 
relacionarse tres pares de objetos, a saber, los dos 
gigantescos cuchillos en el panel derecho, dos 
jarras a los pies del panel derecho, y dos pájaros 
en la esquina inferior derecha del panel central. 
Los dos pájaros, de dimensiones normales, se 
alineaban en la misma vertical, el de arriba con la 
cabeza orientada hacia el suroeste, el de abajo 
orientado hacia el noreste, ambos en una ovalada 
y punteada urna cristalina, sobre un pedestal junto 
a la cueva. Las dos jarras también se alineaban en 
la misma vertical, una en manos de la mujer con 
el dado en la cabeza, la otra en el suelo, si bien se 
distanciaban entre sí algo más que los pájaros, y
15 -2 -1 -1 +1 +1 +2 15 -2 -1 -1 +1 +1 +2