gigantesca planta curvada en esfera .cual planta 
carnívora., sujetaba en alto y por la muñeca el 
brazo derecho de un hombre que yacía en una 
posición similar a la de una crucifixión, con las 
piernas recogidas. Pensé que quizá el Bosco 
pretendiera con todo esto transmitir algún 
mensaje y traté de descifrarlo de la forma más 
simple, uniendo con una línea recta las manos de 
los brazos tomados por sus muñecas, en el panel 
central, para luego interpretar el resultado. 
Extendí el trazo hacia la derecha y la línea llegó a 
la mujer dentro de la cueva, pasando incluso por 
encima de la mano que la señalaba. Extendí el 
trazo hacia la izquierda y la línea llegó a la copa 
del árbol del conocimiento del bien y del mal, en 
el panel izquierdo. El Bosco parecía haber 
construido un relato que relacionaba los dos 
paneles: las manos que tomaron del fruto del 
pecado condenadas fueron al destierro. El relato 
sugería incluso la identidad de la mujer en la 
cueva, que sería Eva. Por un lado, Dios sostenía 
el brazo de Eva, en el panel izquierdo; y por otro, 
siguiendo la línea descendente, desde el árbol del 
conocimiento del bien y del mal hasta la cueva, se 
llegaba primero a la mano de una mujer 
.símbolo de Eva, que tomó el fruto prohibido y 
comió de él., y luego a la mano de un hombre 
.símbolo de Adán, que tomó y comió del fruto, 
después de Eva., para finalmente llegar a la 
cueva, destierro al que los condenó Dios por

haberle desobedecido. El sencillo relato lineal 
conseguía narrar de forma fiel, sagaz y 
autoexplicativa la historia bíblica, razón que me 
indujo a pensar si no estaría el Bosco utilizando 
otras líneas para abordar otros temas o identificar 
puntos relevantes dentro de su tríptico. Probé a 
extender la línea hacia la derecha, más allá del 
panel central: llegué a la esquina inferior 
izquierda del panel derecho. Con esto en mente 
me fijé en la esquina izquierda del panel central y 
tracé desde ella una línea recta hacia el panel 
izquierdo, hacia la mano con la que Dios Hijo 
sostenía la muñeca de Eva. En su ascensión, la 
línea pasaba primero por los talones de Eva, 
luego por su pubis, y después por la mano de 
Dios Hijo; y al continuar hacia la izquierda 
llegaba hasta el broche que cerraba la capa de 
Dios Hijo; la línea finalizaba su recorrido más 
arriba, delimitando la zona con vegetación junto 
al lago, de forma similar a como la línea anterior 
delimitaba la zona de los gigantescos pájaros, en 
el panel central. Tras analizar otras zonas del 
tríptico, en las que encontré más ejemplos, no 
pude sino admitir con asombro la sorprendente 
estrategia del Bosco, basada en líneas rectas 
imaginarias que conectaban y daban sentido 
interpretativo a diversas escenas del tríptico. La 
originalidad de la idea me dejó atónito, pues
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