
y azufre serán arrojados finalmente el diablo 1722, el infierno .o hades. y la muerte .esta es la muerte segunda 1723., y quienes no se hallaren escritos en el libro de la vida. Y los que sí aparecieren escritos en el libro de la vida entrarán en la nueva Jerusalén, donde Dios morará con ellos, bajo un nuevo cielo y sobre una nueva tierra. 1722 rae wiki 1723 Apocalipsis 20, 14 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1724 Lucas 23, 34 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1725 Christ Mocked (The Crowning with Thorns) (hacia 1490- 1500), de Hieronymus Bosch, The National Gallery (num. NG4744), Londres. nationalgallery:[colección obra] 1726 Coronación de espinas (¿hacia 1510?; óleo sobre tabla; 165 cm × 195 cm), de Hieronymus Bosch, Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial (10014743), Madrid. wiki museodelprado google EL JARDÍN DE LAS DELICIAS R GEOMETRÍA Repasé los cuadros del Bosco incluidos en el libro. Había dos en los que Jesús, situado en el centro, rodeado de hombres que le atormentaban, miraba misericordioso al espectador, como diciendo: «Padre, perdónalos [a estos hijos de Satanás]; porque no saben lo que hacen» 1724. Ambas obras tenían la misma temática: la coronación de espinas 1725,1726. Sin embargo, en el panel derecho de El jardín de las delicias, el daño tanto parecía confluir en la gigantesca figura

hueca como irradiarse desde ella hacia el exterior, hacia los hombres martirizados en la periferia. El círculo, como figura geométrica, dibujado de forma explícita o sugerido con la composición de la escena, era utilizado como símbolo, con fines interpretativos, para establecer paralelismos entre las escenas equidistantes al centro, y con ello establecer distancia entre estas y la escena situada en el centro, o bien para sugerir el paso del tiempo, el avance, el cambio, sugerido en la periferia, con el movimiento rotativo, simbolizándose en el centro el eje, la idea de sustento, símbolo también de lo inmutable e inamovible. Así ocurría en las coronaciones de espinas, o en la Mesa de los pecados capitales, o en el reverso de San Juan Evangelista en Patmos. Las dos diagonales de El jardín de las delicias, en el tríptico abierto, también resultaban significativas. El cruce de ambas diagonales sustentaba la boca de la gigantesca y divina cabeza (1), en el panel central. Las diagonales también sustentaban las construcciones que simulaban las orejas, cada cual en su lateral. La línea de visión del enigmático hombre vestido de rojo en la esquina inferior derecha del panel derecho, se cruzaba con una de las diagonales justo en el pequeño dado, sobre los dedos de la mano arrancada en bendición. Un poco más allá, la misma diagonal cruzaba por el ojo de un temeroso hombre desnudo que se tapaba la cara