
CAPÍTULO XVI En el capítulo dieciséis 1645, los siete ángeles vertían consecutivamente sus siete copas sobre la tierra, cada cual con su correspondiente plaga. Durero tampoco incluía este capítulo en sus grabados. El Bosco sí parecía incluir algunos versículos. En los versículos diez y once, al verter el quinto ángel su copa sobre el trono de la bestia, el reino de la bestia quedaba sumergido en tinieblas; y los hombres se mordían de dolor sus lenguas; y blasfemaban por el dolor que les provocaban sus úlceras. La escena podía verse sugerida en el panel derecho de El jardín de las delicias, en el entorno de la gigantesca lengua y el caballero armado tendido sobre ella con la copa de oro en la mano y los perros devorándole el estómago, en la misma vertical que el gigantesco y bestial pájaro, sentado en su trono, sobre su reino de tinieblas. En el versículo trece, el sexto ángel derramaba la sexta copa; y de la boca del dragón y de la bestia .surgida del mar. y de la boca del falso profeta .bestia surgida de la tierra. surgían tres espíritus inmundos, demoníacos, semejantes a ranas, cuya misión era hacer prodigios e ir en busca de los reyes de la tierra con el fin de convocarlos para la batalla contra Dios todopoderoso, en aquel gran día de Dios todopoderoso. Las ranas les servían de 1645 Apocalipsis 16 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

señales a los reyes de la tierra, con vistas a enfrentarse a Dios en la gran batalla de Armagedón 1646. En el panel derecho de El jardín de las delicias había tres pequeñas ranas: una, sobre el hombre de rojo situado en la esquina inferior derecha; otra, sobre la mujer desnuda junto al trono, rodeada por el fuego de la lujuria; y la tercera, en el banderín caído del caballero armado, en la vertical de la mujer marcada por la rana. Las tres ranas, o sapos, también parecían hacer señales conducentes a la interpretación del panel. Y no eran estas las únicas ranas, o espíritus inmundos: las había mayores, incluso a la cabeza de los ejércitos. 1646wiki:[1 2] abc Mateo 26, 30-35; 69-75 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Marcos 14, 26-31; 66-72 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 22, 31-34; 54-62 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 13, 36-38 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 18, 15-27 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1647 wiki Ezequiel 20, 30-38 vatican:[español latín] latinvulgate biblos El panel derecho parecía rememorar el lugar en el que transcurrirá la gran batalla final del Apocalipsis, el lugar que, en hebreo, era llamado Armagedón, y que, en español, debiera llamarse Atomarporculo, a la vista de la figura hueca y su escatológico contexto; porque Allí, Irán 1647, y allí se irán, y allí debieran irse todos cuantos, en este mundo, desearan hacer la guerra, para que se les