
la razón de la sinrazón 1608. Cuando, años más tarde, llegué a conocer la singular historia de la santa, mi confusión superó incluso la de aquel día en el museo, pues me resultó imposible imaginar con qué intención quiso alguien convertir a los funcionarios en hijos putativos de Santa Rita: ateniéndose a la historia, no parecía que pudiera existir mayor motivo para echarse a temblar que ser hijo de esa santa. 1608 google 1609 google:[1 2 3] wiki 1610 Pieter van der Does (Leiden, 1562 R Santo Tomé, 1599). Tras despedirnos del vigilante de la cerrada Casa de Colón, llevé a mis amigas a dar un paseo por Vegueta. Visitamos el Mercado, la Catedral y la plaza de Santa Ana. Luego cruzamos el barranco de Guiniguada, hasta el Teatro Pérez Galdós, en el barrio de Triana. Allí nos sentamos en una terraza de la plaza de las Ranas 1609, llamada así por las dos enormes ranas fundidas en bronce, situadas a sus anchas en los extremos de una larga y estrecha alberca, en un delicioso jardín. Las dos ranas, fieles al tríptico del Bosco, se unían entre sí por una línea, la que formaban los chorros de agua que surgían de sus bocas siguiendo trayectorias parabólicas hasta el centro del estanque. A pocos metros de este lugar, las tropas del almirante neerlandés Pieter van der Does 1610 saquearon e incendiaron en 1599 la

leidenuniv wiki 1611 Ataque de Van der Does a la ciudad de Las Palmas (siglo XVII), grabado neerlandés anónimo. wiki abc 1612 wiki 1613 google Iglesia de San Francisco de Asís, así como el resto de la ciudad de Las Palmas, en una batalla que quedó grabada en el arte de la época 1611. Los asaltantes se llegaron a llevar como botín incluso alguna que otra campana. No llegó muy lejos el bravo pirata, el holandés errante, que acabó entonando su canción en el infierno de El jardín de las delicias, condenado a sufrir los sufrimientos causados, junto al gran pirata Pata de Palo 1612, tan mentiroso que, cuando dice «¡Buenos días!», hay que volverse a la cama 1613. Un apocalipsis me llevó al otro, al del último libro de la Biblia. Retomé la lectura del texto donde la había dejado, en el siguiente toque de trompeta, en los versículos doce y trece, los dos últimos del capítulo ocho. Cuando el cuarto ángel tocó la cuarta trompeta la tercera parte del Sol, de la Luna y de las estrellas fue asolada, y se oscureció el día y la noche. Mientras Juan observaba estos fenómenos vio un águila cruzando el cielo, a la que oyó hablar en alta voz diciendo a los hombres: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra cuando suenen las trompetas de los tres ángeles que aún faltan por